Ministerio Cristiano la Trinidad
Hospice VidaPlena
Fundación Capellanía
Centro de Consejerķa Profesional
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Educación / Formación Consorcio Latinoamericano Colegio de Capellanía y Consejería Profesional Clinica Medica y Consejería Ministerio Pastoral y Eclesiástico

Servicios de Capellania

Servicios que presta la Fundación Capellanía la Trinidad

El Ministerio Cristianos la Trinidad ofrece los siguientes servicios de capellanía

  • Ministerio de capellanía a las diversas instituciones gubernamentales, no gubernamentales, fundaciones, asociaciones, empresas en las distintas regiones del país, a través de los siguientes renglones: capellanía militar, hospitalaria, universitaria, deportiva, educativa, carcelaria, hospicio y empresarial, entre otras.
  • Capellanes altamente formados en el campo de la consejería profesional, familiar, con una dimensión espiritual, educativa y orientada hacia la comunidad a los fines de servir de apoyo en el mejoramiento de su calidad de vida.
  • Formación permanente del cuerpo de capellanes y capellanas para el fortalecimiento de sus funciones y actualización de sus conocimientos.
  • Desarrollo de la investigación en diferentes contextos en los que se inserta la capellanía para la contextualización de las acciones en favor del bienestar integral de las personas que son atendidas.

 

Capellanías

Por R. Esteban Montilla
La capellanía es una profesión que data desde milenios y los registros muestran que los imperios tales como Babilonia, Persia, Grecia y Roma contaban con capellanes que se encargaban de atender las necesidades emocionales y espirituales de los emperadores, militares y demás miembros de la aristocracia. En la religión cristiana desde el quinto siglo de la Era Común se comienza a notar que líderes religiosos fueron apartados para casi exclusivamente servir al emperador y a los miembros de su gobierno.

Tradicionalmente dentro del cristianismo se cree que oficialmente la capellanía tiene su origen en la persona de San Martín de Tour, quien nació el 316 d. c. en Panonia, una provincia Romana de ese entonces y que actualmente es parte de Hungría. Al igual que sus progenitores, Martín de joven seguía la religión politeísta. Al cumplir 16 años se enlistó en las fuerzas militares romanas donde se destacó como soldado y oficial. Se cuenta que a la edad de 21 años la tropa que él comandaba fue enviada a Amiens de Gaul, lo que hoy es Francia, y mientras estaba allí, una noche muy fría, él salió a caminar fuera del campamento y notó a un hombre mendigo quien suplicaba que le ayudaran pero en general era ignorado por los transeúntes. Martín no tenía nada que ofrecerle a este hombre, ya que, solo tenía consigo la capa que llevaba puesta, pero sin pensarlo dos veces, él se acercó al mendigo y después de romper su capa en dos, le ofreció una mitad a este hombre y él conservó el resto de ella. Esa misma noche, sigue la creencia, Martín tuvo una visión donde se le reveló que éste mendigo, en realidad era Jesucristo mismo.

Esta visión le perturbó grandemente y motivado por esa experiencia religiosa, él decidió hacerse cristiano y más tarde fue bautizado por el Obispo San Hilario. Al compartir su testimonio muchas personas aceptaron el cristianismo y más tarde la mitad de la capa que San Martín de Tour retuvo consigo, se convirtió en una reliquia y en un símbolo recordatorio del encuentro que él tuvo con el Señor Jesucristo. Esta mitad de la capa fue guardada en un baúl o cofre especial llamado Cappella or Capella. De allí viene el término capilla, que literalmente significa, el lugar donde se encuentra la capa. La persona encargada de proteger la capa era el Capellanus, que en español es Capellán. De allí se desprende la idea de que los capellanes, están encargados de compartir y ofrecer el amor de Dios a todos aquellos que estén en necesidad.

Los capellanes, hombres y mujeres que responden a un llamado del Eterno a compartir el amor, la paz, la gracia, la fe y la esperanza del Nuevo Reino. Este llamado divino es confirmado por la comunidad de fe quien les aparta o separa para este sagrado ministerio y les equipa para el cumplimiento de la misión. La seriedad, magnitud y alcance del ministerio de la capellanía llama por una preparación intensa y extensa en las ciencias religiosas, en el estudio de las relaciones humanas, en el estudio de la personalidad y conducta del ser humano y en la moral y cívica de las diferentes culturas. Estos hombres y mujeres aceptan el cometido de convertirse en agentes de cambio y en instrumentos de Dios en su proceso de restaurar la salud mental, física, social y espiritual de sus hijas e hijos.

Los capellanes, comprometidos al servicio de la humanidad a través de la sanidad, sostenimiento, consejería y reconciliación, prestan sus labores como representantes de Dios en instituciones tales como las fuerzas militares, los centros de la enseñanza, las prisiones, los hospitales, los hospicios, las industrias, los equipos deportivos y las demás instituciones gubernamentales.

¿Quién es un Capellán o Capellana? ¿Qué hace un Capellán o Capellana?

  • Un Capellán o Capellana es una persona que ha aceptado un llamado especial de parte de Dios para servir en el ministerio de la consejería profesional al guiar, reconciliar, sanar y sostener a personas en crisis y que enfrentan problemas emocionales y espirituales.
  • Un Capellán o Capellana es una persona profesional con capacitación universitaria al nivel de licenciatura y maestría en el área de teología y de consejería profesional que le califica para ayudar a la gente en sus problemas emocionales, espirituales y de desarrollo integral.
  • Un Capellán o Capellana es una persona profesional que reconoce sus límites y trabaja en relación interdisciplinaria con otros profesionales de la salud a fin de ayudar a restaurar la salud integral de aquellas personas que solicitan ayuda.
  • Un Capellán o Capellana es una persona profesional clínicamente entrenada para asistir a niños, niñas, adolescentes, adultos y adultos mayores en sus problemas emocionales y espirituales que puedan estar afectando el desarrollo social, mental y espiritual de ellos.
  • Un Capellán o Capellana es una persona profesional conectada y aprobada por una institución religiosa reconocida y que da fe del testimonio de ellas y confirma su llamado eclesiástico.
  • Un Capellán o Capellana es una persona llamada por Dios, confirmada por la iglesia, equipada profesionalmente por instituciones educativas religiosas, certificada por el colegio de capellanes y comprometida por la comunidad a ofrecer lo mejor de si para servir a la sociedad y a la humanidad.
  • Un Capellán o Capellana es una persona religiosa y profesional que acepta el role como agente de cambio en una sociedad que exige de una consistencia de valores y principios, y de una moral y cívica que refleje la esencia de lo que significa ser humano.
  • Un Capellán o Capellana es una persona que como embajadora del amor, de la paz, de la justicia y de la gracia de Dios acompaña a personas en su peregrinaje por este mundo. La ayuda se presta al escuchar las penas, los secretos más íntimos, los más profundos deseos, los temores, las esperanzas, las alegrías, los logros, los fracasos, y los planes de aquellas personas que solicitan la ayuda.
  • Un Capellán o Capellana es una persona religiosa y profesional que toma su identidad y autoridad pastoral seriamente y usa su poder para bendecir y fortalecer a cada miembro de la comunidad, especialmente a los más desvalidos. Como persona consciente de su papel en el cambio positivo de la sociedad cumple con su deber de recordarles a la gente la misión primordial y el propósito central de la existencia humana: el compartir el amor, la justicia y la paz del Creador con sus semejantes.
  • Un Capellán o Capellana es una persona religiosa y profesional que hace énfasis en la importancia de la relación e interdependencia existente entre la vida humana, la fauna, la flora y los minerales por lo tanto se compromete a abogar por el equilibrio y la mayordomía ecológica de nuestro planeta.
  • Un Capellán o Capellana es una persona religiosa y profesional que reconoce la unicidad de cada persona y el potencial incalculable que se tiene y se compromete a motivar y animar a las personas a que usen sus recursos emocionales, sociales y espirituales para que alcancen a expresar sus potenciales tanto como sea posible.
  • Un Capellán o Capellana es una persona profesional entrenada para escuchar de manera atenta, sin juzgar, sin condenar, las historias que las personas presentan, pero al mismo tiempo, ayudándoles a que examinen estas historias con un lente reflexivo y teológico propio de una persona creada a la Imagen de Dios.
  • Un Capellán o Capellana es una persona religiosa que depende de la sabiduría divina y de su entrenamiento clínico-profesional para guiar, y enseñar modelos y estilos de vida que conduzcan a la felicidad y bienestar que cada ser humano merece.
  • Un Capellán o Capellana es una persona religiosa y profesional que reconoce la dignidad, respeto y valor de cada ser humano y se compromete a hacer todo lo que esté a su alcance para ayudar a las personas a vivir y morir bien desde comienzo hasta el final.
  • Un Capellán o Capellana es una persona religiosa y profesional que considera que la dimensión espiritual del ser humano es el ancla alrededor de la cual se mueven las dimensiones físicas, mentales y sociales de la persona. Por lo tanto, se compromete a respetar la fe y recursos espirituales de cada persona y evita imponer sus criterios y sus valores a los demás.
  • Un Capellán o Capellana es una persona profesional entrenada clínicamente para comunicarse y responder con empatía, respeto, precisión, inmediatez, compasión y esperanza con sus semejantes.
  • Un Capellán o Capellana es una persona religiosa y profesional que sostiene que cada ser humano es creado a la imagen de Dios con individualidad y con libertad de pensar, creer, comportarse, sentir, relacionarse e interactuar con sus semejantes.
  • Un Capellán o Capellana es una persona profesional que al servir a los demás toma en consideración, la cultura, las creencias, actitudes y comportamientos de aquellos a los que ella sirve y siempre presentan las Buena Nuevas en amor.
  • Un Capellán o Capellana es una persona religiosa y profesional que entiende que la confidencialidad o secreto pastoral y profesional es un derecho y una obligación fundamental que subsiste íntegramente aun después de que la relación profesional terapéutica-pastoral haya terminado. Los capellanes como miembros del clero sostienen muy en alto el principio de la confidencialidad o secreto pastoral y profesional y no pueden ser obligado a revelar lo que se les dijo en confesión pastoral.
  • Un Capellán o Capellana es una persona profesional que se compromete a mantener los más altos estándares de conducta ética pastoral y profesional y reconociendo que está en un proceso continuo de crecimiento y desarrollo integral se compromete a constantemente ampliar y perfeccionar sus habilidades intelectuales y técnicas. En esta clase de capellanía nos concentraremos en estudiar la evolución y desarrollo de la capellanía a través de la historia pero prestándole especial atención a las diferentes instituciones en las cuales hoy se practica se capellanía. Estaremos considerando la herramienta más poderosa e instrumental en el proceso de ayuda a los demás, la persona del capellán o capellana.

 

Tipos de Capellanías

Capellanía Militar
La capellanía militar está diseñada para atender espiritualmente al personal militar, civil y familiar dentro de la Fuerza Armada Nacional y las instituciones policiales. Además, tal como lo señala Rivera (2004), envuelve una disposición de cooperación entre los grupos de fe religiosos para llegar a las necesidades particulares de las personas en el ambiente militar y policial proveyendo cuidado pastoral integral, tanto en tiempo de paz como en tiempo de guerra. Es de hacer notar, que debido a la complejidad de experiencias y el alto grado de responsabilidad contraído con la sociedad, el personal militar necesita ser asesorado espiritualmente por un capellán o capellana, consejero profesional, con la finalidad de proporcionarles herramientas para enfrentar las situaciones y conflictos que se le presente, de manera eficaz. En este sentido, la misión del capellán o capellana militar es brindar asistencia espiritual a todo el personal militar, civil y familiar que lo consideren útil, lo desee y lo solicite, independientemente de su credo o religión. La visión del capellán o capellana es contribuir al desarrollo y estabilidad de la Fuerza Armada Nacional por medio de un servicio integral que atienda las necesidades físicas, mentales, sociales y espirituales del personal militar.

Capellanía Hospitalaria
Es un servicio diseñado para ministrar a las personas enfermas y a los familiares de las mismas, como al personal de la institución. Se caracteriza por ser un ministerio de consolación, de presencia y apoyo. Según Rivera (2004), la transición de la salud a la enfermedad provoca en la mayoría de las personas, experiencias indeseadas, estresantes y traumáticas. De igual modo, se experimentan diversas emociones y alteraciones en la vida cotidiana, sea familiar, estudiantil o laboral, que producen sensación de desamparo en las personas y no pueden ser atendidas por el equipo médico. De allí, la necesidad de tener entre los miembros del equipo de trabajo, personal cualificado para dar atención al área espiritual con un enfoque integral e integrador de la persona, lo cual es justo, la función de la capellanía de hospital.

Capellanía de Hospice
Es un servicio diseñado para ministrar a las personas con enfermedades incurables y en estado terminal y a los familiares de las mismas. Se caracteriza por ser un ministerio de consolación, de presencia y apoyo. De acuerdo a lo señalado por Rivera (2004), las enfermedades terminales producen en las personas afectadas y en sus familiares fuertes crisis, angustias e incertidumbre con relación a la muerte. Por tal razón, se requiere tener entre los miembros del equipo de trabajo en un hospicio, a personas con preparación en consejería profesional, para dar atención al área espiritual a la persona enferma y a sus parientes, guiándole para que pueda vivir una vida consciente y se vaya preparando para morir en paz y con dignidad.

Capellanía Empresarial
Se concibe como un programa de cuidado a los trabajadores de una empresa, que ofrece orientaciones y herramientas que contribuyan al bienestar físico, mental y espiritual del personal directivo, administrativo, obrero y de sus familiares. Asimismo, contribuye a reducir considerablemente el ausentismo laboral y el estrés, aumentando la productividad, el desarrollo de una moral alta, sintiéndose el trabajador como una persona importante, útil y capaz en el trabajo que desempeña.

Capellanía Carcelaria
Es un ministerio destinado a atender de manera integral a las personas privadas de su libertad, sin distinción de credo e ideologías o grado de delito que haya cometido. Esto abarca, según Rivera (2004), no solo al prisionero o prisionera, sino también a los familiares de los mismos, oficiales y al equipo interdisciplinario que labora en la prisión. Dada la condición de los actores del recinto carcelario, como las presiones que el tipo de trabajo origina, el confinamiento de la persona y el nivel de angustia de los familiares, la capellanía carcelaria constituye un reto para el cuidado pastoral, con miras a contribuir en la tranquilidad de los trabajadores, asimismo lograr la rehabilitación de las personas con problemas de conducta y violación de la ley que se encuentran confinadas y fortalecer a los familiares durante el periodo que dure la privación.

Capellanía Deportiva
Está diseñada para atender integralmente a los atletas que practican las diferentes disciplinas deportivas. Las personas deportistas están sometidas a una serie de presiones psicológicas y físicas que procuran el logro de sus objetivos. En tal sentido, al no lograr las metas establecidas se fractura el equilibrio produciendo en ellos frustraciones y fracasos que repercuten en su autoestima y en sus relaciones con lo demás. De allí, la necesidad de disponer de capellanes o capellanas con alto grado de preparación que acompañen a los atletas en su proceso de lograr sus metas.

Capellanía Escolar y Universitaria
Está diseñada para proveer cuidado pastoral, acompañamiento solidario y consejería a los miembros de la comunidad universitaria y en ocasiones a los familiares de los miembros de la misma. Se debe resaltar que la diversidad de la población universitaria y lo complejo de ese entorno, requiere tener un personal cualificado que pueda aconsejar, tanto al personal que labora en la institución como al estudiantado. Por ello, se busca promover un ambiente equilibrado, saludable y armónico, así como el desarrollo y bienestar espiritual de la comunidad universitaria, sin menoscabar la diversidad y pluralidad de pensamientos y creencias. De igual modo, se buscar promover el compañerismo, la solidaridad y el servicio al prójimo, dentro del recinto universitario como una forma de contribuir a la buena marcha en las relaciones de los miembros.

¿Qué hace un Capellán?
Un Capellán es una persona que ha aceptado el llamado del Señor Jesucristo a servir a su pueblo a través del ministerio de la consejería, reconciliación, sostenimiento espiritual y sanidad tal como lo expresa la Biblia. “El Espíritu del Señor es sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas á los pobres: Me ha enviado para sanar á los quebrantados de corazón; Para pregonar á los cautivos libertad, y á los ciegos vista; Para poner en libertad á los quebrantados y para predicar el año agradable del Señor” (Lucas 4:18-19).

La funciones de un Capellán son varias dependiendo de las necesidades que las personas presenten. El cuadro bíblico de la capellanía se puede resumir dentro del ministerio de un sacerdote, de un consejero y de un profeta.

  • Somos sacerdotes cuando aceptamos que como embajadores y representantes de Dios hemos sido llamados para acompañar a nuestros semejantes en sus peregrinajes por este mundo. Somos sacerdotes al escuchar las penas, los secretos más íntimos, los más profundos deseos, los temores, las esperanzas, las alegrías, los logros, los fracasos, y los planes de nuestros hermanos y hermanas de la vida. Somos sacerdotes al unirnos en oración y adoración con nuestros semejantes.
  • Somos profetas y profetisas cuando aceptamos y utilizamos nuestra autoridad pastoral para bendecir y fortalecer a cada miembro de la comunidad, especialmente a los más desvalidos. Somos profetas y profetisas al cumplir con nuestro compromiso de recordarles a las personas que hay vida solamente en Dios y que nuestra vida encuentra y tiene sentido solo en Él. Somos profetas y profetisas cuando hacemos énfasis en la importancia de la relación e interdependencia necesaria para mantener el equilibrio de la comunidad así como también de la importancia de seguir los principios de vida establecidos por Dios.
  • Somos sabios (as) consejeros (as) cuando reconocemos la unicidad de cada persona motivándoles a que ejerciten sus recursos espirituales en el proceso de tomar decisiones, con el fin de que alcancen la madurez y la estatura humana sugerida por Dios. Somos sabios (as) consejeros(as) al escuchar de manera atenta, sin juzgar, sin condenar, las historias que las personas nos presentan, pero al mismo tiempo, ayudándoles a que examinen estas historias con el lente de Dios y con ojos espirituales. Somos sabios(as) consejeros(as) cuando, dependiendo en la sabiduría divina, ofrecemos información y consejos con el propósito de que las personas puedan tomar decisiones de acuerdo con la voluntad de Dios. Somos sabios(as) consejeros(as) al reconocer nuestra responsabilidad para con Dios, nuestros semejantes y nosotros mismos.

¿Por qué necesitamos capellanes?
Desde la época del Renacimiento hasta hace menos de tres décadas, la importancia del aspecto religioso en la salud física y mental del ser humano fue mirada con desdeño e incredulidad. Aun más, algunos científicos de las ciencias médicas y psicológicas postularon que las prácticas religiosas eran las causas de ciertos trastornos psicológicos. Por ejemplo, el Dr. Sigmund Freud, médico psiquiatra conocido como el padre de la psicología, en 1927 en su libro “El Futuro de una Ilusión”, llegó a declarar que la religión era la causa principal de las neurosis (término que se usaba en ese entonces para lo que hoy conocemos como ansiedad, trastornos de la personalidad y trastornos del ánimo).

Sin embargo, en los últimos 30 años se han realizado más de 1200 estudios científicos en universidades prestigiosas de los Estados Unidos de América y de Europa y por investigadores de gran renombre, tales como Dr. Herbert Benson, Dr. Harold Koenig, Dr. Dale Matthews, Dr. Larry Dossey, Dr. Jeff Levin, y Dr. David Larson, los cuales demuestran que contrario a lo que se creía, las prácticas religiosas juegan un papel muy importante en la prevención y en la velocidad de recuperación de enfermedades. Además, estos estudios demuestran que las personas que incorporan prácticas religiosas en sus vidas tienden a vivir más años y con mejor calidad que aquellos sin ellas. Miremos ciertos detalles de estos estudios:

  • Científicos de la Universidad de Colorado, de la Universidad de Utah y de la Universidad de John Hopkins encontraron en más de 50 estudios que las personas que se mantienen activas en sus iglesias disminuyen el riesgo de sufrir enfermedades del corazón en un 37%.
  • La Revista Británica Ciencias Sociales y Medicina publicó una serie de estudios realizados en la Facultad de Salud Publica de la Universidad de Harvard, en la Universidad de Georgetown y en la Universidad de Jerusalén, mostrando que las personas activas en sus prácticas religiosas tienden a sufrir menos de problemas relacionados con la presión arterial (hipertensión).
  • Estudios científicos llevados a cabo por la Universidad de California (UCLA), la Universidad de Alberta, y por la Universidad de Loma Linda encontraron que las personas que profesan y practican sus religiones tienen una rata menor de incidencia de cáncer cuando de le compara con aquellos que no practican ninguna religión.
  • El Dr. Dale Matthews de la Facultad de Medicina de la Universidad Georgetown señala un estudio en el cual las mujeres con cáncer de seno encontraron la visita de los capellanes determinantes en el manejo de la enfermedad y en el proceso de recuperación, especialmente cuando los capellanes usaron la combinación consejería pastoral, oración y lectura de las Sagradas Escrituras.
  • El científico Dr. Harold Koenig de la Universidad de Duke encontró que las personas que practican sus religiones tales como asistir a la iglesia y leer las Sagradas Escrituras, tienden a tener un sistema de autodefensa o inmunitario mas fuerte que aquellos sin practicas religiosas.
  • El Dr. David B. Larson del Instituto Nacional para la Investigación de la Salud y el Dr. Harold Koenig en un estudio longitudinal, encontraron que las personas que prestan especial cuidado al aspecto religioso de sus vidas, tienen un 43% menos de probalidad de ser hospitalizados. Dentro de este mismo grupo aquellos que fueron hospitalizados tuvieron una duración de hospitalización mucho más corta que aquellos que no le prestaron atención a la dimensión religiosa de sus vidas. Este mismo estudio demostró que aquellas personas que no asistían regularmente a sus iglesias pasaron el doble de días hospitalizados que aquellos que tenían la misma edad, cultura, la misma enfermedad pero que asistían regularmente a sus iglesias. Estos científicos dicen que el gobierno y los seguros médicos pueden ahorrar millones de dólares si se le presta atención al aspecto espiritual de los pacientes.
  • La Dra. Elisabeth McSherry de la Universidad de California en San Francisco encontró que existen razones médicas y psicológicas para tratar el aspecto espiritual de los pacientes. Los pacientes que se les asiste con cuidado pastoral tienden a tener una mejor actitud ante la enfermedad y responden más rápido al tratamiento aplicado. Este estudio mostró que aquellos pacientes sometidos a cirugías mayores del corazón y que recibían la visita diaria de un capellán con entrenamiento clínico, eran dados de alta mas pronto y sufrían menos de depresiones post operativas.
  • Un estudio científico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Virginia encontró que pacientes con problemas ortopédicos que recibían visita pastoral por el capellán requirieron 66% menos de medicamentos para el dolor, ocuparon menos a las enfermeras, y fueron dados de alta dos días antes, en comparación con pacientes con las mimas enfermedades pero que no recibían la visita del capellán.
  • El Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos de América y la Universidad de Duke realizaron estudios que demuestran que las personas activas en sus iglesias tienen una incidencia menor de enfermedades mentales tales como depresión, ansiedad y adicciones, así como también, y cuando las sufren estas personas tienden a recuperarse más pronto de estas enfermedades.
  • El Dr. David B. Larson, presidente del Instituto Nacional para la Investigación de la Salud, compiló un gran número de estudios que muestran que las personas que atienden a sus necesidades religiosas tienden a tener mejores relaciones matrimoniales, vidas sexuales más satisfactorias, y en general mejor bienestar social.
  • El Dr. Jeff Levin del Instituto Nacional para la Investigación de la Salud resume los descubrimientos científicos en esta área en 7 principios:

 

    • El hecho de tener una participación activa en grupos religiosos beneficia a la salud de la persona al promover estilos de vida saludables.
    • El hecho de pertenecer a una comunidad de fe o religiosa beneficia a la salud de la persona al ofrecer apoyo social y moral que contrarrestan el efecto del stress y del aislamiento social.
    • El hecho de participar en grupos de oraciones y servicios de adoración beneficia a la salud general de la persona al experimentar los efectos positivos que las emociones tienen en el aspecto fisiológico.
    • El hecho de tener y practicas un sistema de creencias religiosas saludable beneficia a la salud al promover estilos de personalidad conducentes al bienestar de la persona.
    • El hecho de tener fe beneficia a la persona ya que por lo general ésta anima a abrazar pensamientos optimistas, promueve esperanza y brinda expectativas positivas.
    • Las experiencias religiosas benefician a la salud de la persona al activar el mecanismo bioenergético de salud que radica en los seres humanos.
    • Las oraciones intermediarias benefician a la salud general de la persona.

Estos estudios claramente establecen la estrecha conexión que existe entre las dimensiones biológicas, psicológicas, teológicas y sociales del ser humano. Así que, si queremos ofrecer un programa de salud integral y de alcance global necesitamos considerar todos estos factores. Los capellanes y consejeros entrenados con la Escuela de Postgrado en Teología y Consejería Profesional están capacitados para asistir a las personas de manera integral. Ellos (as) tienen las herramientas psicológicas, sociológicas y teológicas necesarias para proveer un servicio de calidad profesional que abarque a todo el ser humano.

Para mayor información sobre estos estudios científicos conectando la salud y las prácticas religiosas puede consultar:

David B. Larson and Susan S. Larson (1994). The Forgotten Factor in Physical and
Mental Health: What Does the Research Show? Rockville, MD: National Institute of Healthcare Research.

Harold G. Koenig (1999). The Healing Power of Faith. Science Explores Medicine’s Last
Frontier. New York, NY: Simon & Schuster.

Jeff Levin (2001). God, Faith and Health. Exploring the Spirituality-Healing Connection.
 New York, NY: John Wiley & Sons, Inc.